Los textiles precisan un tipo de marco que resalte sus texturas y los preserven en el tiempo, haciendo un enmarcado reversible para que no pierdan su valor intrínseco.

Generalmente, los cosemos sobre una tela para poder tensarlos, y los colocamos en cajas de diferentes tamaños y profundidades.

El acabado de los marcos debe ser acorde a la estética del lugar.